18/11/20

- DESPUÉS DE ALGUNAS CLASES

Otra de las preocupaciones de los alumnos en sus primeros días de clase, es que al no ver el suelo no pueden calcular si van centrados y por miedo a chocar por el lado derecho (miran el espejo izquierdo que sin mover la cabeza les da una cierta seguridad), tienen la tendencia a desplazarse a la izquierda.
Naturalmente depende para qué usuarios se hayan construido los coches. El mercado británico usa coches con volante a la derecha, porque circulan por la izquierda; el resto del mundo en la mayoría de países se circula por la derecha, por tanto tenemos el volante a la izquierda.


Evidentemente si tuviéramos un coche como el que muestra la fotografía, ningún alumno tendría problemas porque siempre estaría centrado.






Pero como no es el caso, yo os propongo que os fijéis en este dibujo:


1.- El conductor va circulando detrás de un vehículo blanco. ¿Veis la separación que hay entre el vehículo blanco y las línea del arcén y del carril?, pues es la misma que lleváis vosotros; en el esquema os lo pintan con una franja verde.

2.- Si os fijáis en la línea del arcén, ésta coincide con lo que sería la mitad del parabrisas, incluso con el dial de la radio; y la línea discontinua que delimita el carril, coincide con la esquina del parabrisas. Si os guías por estas dos referencias tanto en rectas como en curvas, iréis bien y si os comparáis con los otros que van delante, también  podréis  saber hacia que lado os desplazáis.

Tiene que llegar un momento en el que todo lo que sea del coche os resulte tan familiar que incluso con los ojos cerrados podáis localizar cualquier mando y tocando  la palanca de cambios saber qué marcha está engranada. Es como explorar el propio cuerpo; de esta manera es cuando habréis conseguido que el vehículo sea una segunda piel, como un abrigo que nos  ponemos o quitamos y además sabemos  perfectamente lo que llevamos en cada bolsillo.

Cuando se conoce bien el interior, es hora de empezar a mirar el exterior, y empezar a abrir los ojos en el sentido más intelectual de la expresión, porque a partir de ahora es cuando vais a tener que compartir tu mentalidad y tu cuerpo=(coche) con otros conductores que pueden ser respetuosos y conscientes o pueden ser unos "hijosdelagranbretaña", pero ellos también tienen su derecho a circular aunque no cumplan con sus deberes.

Así que ahora es el momento de empezar BUSCAR señales y VERLAS de lejos, cuanto más lejos mejor para poder tener tiempo de mirar los espejos y decidir qué es lo que  conviene hacer sin molestar, y sin agobios,  por pasos, primero dedícate a localizar las formas y los colores, y poco a poco el ojo se acostumbra a verlas casi sin querer.

TODO REQUIERE SU TIEMPO Y  APRENDER A CONDUCIR NO VA A SER MENOS
                    
                                                



2 comentarios:

Antonio dijo...

Hola!

Este post me trae un par de recuerdos de mis clases prácticas:

El primero es que, efectivamente, al principio yo tenía tendencias "de izquierdas", hasta el punto de acercarme peligrosamente a las marcas horizontales delimitadoras de los carriles, y también hasta el punto de que en varias ocasiones mi profesor tenía que hacer, motu proprio, las correspondientes "correcciones" con el volante.

El segundo tiene que ver con el comentario de Jero de que "Tiene que llegar un momento en el que todo lo que sea del coche te resulte tan familiar que incluso con los ojos cerrados puedas localizar cualquier mando y al tocar la palanca de cambios saber qué marcha está engranada.". Y es que al principio no me resultaba nada fácil saber si tenía engranada la primera o la segunda, la segunda o la tercera... Y cuando no lo sabía, simplemente miraba la palanca, jajaja!!! Y mi profesor se echaba las manos a la cabeza y me decía que no se mira, sino que simplemente se toca. Y con sólo tocar se sabe. Y que, si nos ponemos radicales, ni tan siquiera es necesario tocar, que un conductor sabe, en todo momento (yo entonces pensaba que por arte de magia) qué marcha lleva engranada.

Qué recuerdos!

LATICHER dijo...

Es que si el segundo que uno mira la palanca para pensar la marcha, ya puedes habértela pegado con el que deberías mirar. Y además, si conduces de noche qué vas a hacer ¿abrir la guantera para sacar la linterna para mirar la palanca?...entonces no hay en el mundo tiritas suficientes.
Saludos